Día Mundial del Corazón – Prevención de ECV

Compártelo!
Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail

¿Sabías que más de 17 millones de personas en el mundo mueren cada año por enfermedad cardiovascular?

Una barbaridad, sin duda. Eso la convierte en la primera causa de muerte en el mundo.

El 29 de septiembre de cada año celebramos el Día Mundial del Corazón (#DiaMundialDelCorazón) con la doble intención de, por una parte, visibilizar el gran problema socioeconómico y sanitario que representa, y por otra parte, concienciar a toda la población de que la mejora en la implantación de las medidas preventivas es la estrategia más costo-efectiva actualmente. De estas medidas preventivas hablaremos en un momento. Pero antes, recordaros el lema que encabeza esta campaña 2018: “MI CORAZÓN, TU CORAZÓN”. Quizá algo incoherente de esta campaña sea que esté patrocinada por algunas empresas alimentarias que ofrecen productos “no saludables”.

“HAZ TU PROMESA” es la segunda parte de la campaña, que incita a que prometas realizar cambios en tu estilo de vida, lo cual está muy bien. Y está muy bien hasta que leyendo este tríptico informativo nos topamos con otra gran y peligrosa incongruencia. Se lee: “Promete – Alimentarte bien y beber con moderación“. Y sigue con “Mantén el consumo de bebidas alcohólicas dentro de los límites recomendados por los profesionales de la salud”. Que sepáis que los profesionales de la salud no recomendamos las bebidas alcohólicas en ninguna cantidad en ningún caso. y para dudas en este aspecto, por favor consultad este artículo del experto nutricionista Julio Basulto.

FACTORES DE RIESGO DE LAS ECV

Debemos recordar que las enfermedades cardiovasculares (ECV) engloban tanto a las  enfermedades cardíacas (como el infarto de miocardio), como a las enfermedades cerebrovasculares (como el ictus). En la aparición de todas estas enfermedades intervienen diversos factores de riesgo. Es decir las ECV son multicausales.

  • Factores de riesgo NO MODIFICABLES: muy fácil, aquéllos sobre los que no podemos actuar:
    • Factores genéticos
    • Edad
    • Climaterio y Menopausia
    • etc.
  • Factores de riesgo MODIFICABLES: aquéllos sobre los que sí podemos actuar y evitar:
    • Diabetes
    • Hipertensión
    • Hipercolesterolemia

CÓMO PREVENIMOS LA ECV

El hecho de que éstos últimos factores de riesgo mencionados sean modificables significa básicamente que se pueden prevenir. Y éste es precisamente el quid de la cuestión.

La prevención eficaz de las enfermedades cardiovasculares pasa ineludiblemente por un cambio en el estilo de vida

Comer de forma saludable, mantenerse activo, dejar de fumar y evitar el consumo de alcohol son las cuatro medidas de prevención de ECV más importantes. Lo mejor, es que son también relativamente fáciles de conseguir y baratas.

Comer sano

Mirad, comer sano NO es comer productos “sin…”, “light”, “0,0”, “bajos en…”, “100% natural”, “ecológico”, “100%vegetal”, etc. El ejemplo ilustrativo más reciente de ello lo podéis encontrar en la presentación de @boticariagarcia y @farmagemma en Naukas 2018. En un tono más serio, pero no menos correcto, nos habla del etiquetado de los alimentos Lucía Martínez en su blog con posts como éste. Pero si lo que quieres esprofundizar en los aspectos legales sobre el etiquetado, esta página te puede resultar útil.

Comer sano es más sencillo de lo que parece. Basa tu dieta en alimentos vegetales, añade una pequeña porción proteica en cada comida e hidrátate con agua. Pero si con esto no tienes suficiente, entonces échale un vistazo a la infografía que Aitor Sánchez y Lucía Martínez han elaborado sobre la “dieta para el colesterol y dislipemias”, uno de los factores de riesgo más importantes de ECV.

Mantenerse activo

Está más que demostrado científicamente que practicar ejercicio físico con regularidad es beneficioso tanto para la salud cardiovascular como para la capacidad física y la salud mental. El ejercicio físico se recomienda en todas las edades. Así que cuando hablamos de prevención, uno de los grupos de población diana más importante son los niños y los adolescentes.

Para mantener un corazón sano basta con realizar unos 150 minutos por semana de ejercicio de intensidad moderada o 75 minutos de ejercicio vigoroso. Los expertos en el tema recomiendan, no obstante, combinar ejercicios aeróbicos con ejercicios de fuerza y ejercicios de equilibrio. Sin duda el beneficio supera con creces el riesgo de complicaciones cardiovasculares que pudiera ocurrir durante el ejercicio.

Dejar de fumar

Sin duda, dejar de fumar (tabaco u otros productos) es la medida más eficaz para reducir el riesgo de ECV. También es recomendable evitar la exposición al humo y otros residuos del tabaco. Los profesionales sanitarios debemos trabajar juntos en la lucha contra el tabaco y aconsejar de forma sistemática el abandono del tabaco. Si bien existen diferentes opciones de tratamiento farmacológico, la mayor eficacia se consigue mediante la combinación de breves intervenciones educativas y de seguimiento por parte de un profesional sanitario y un tratamiento farmacológico personalizado para cada paciente.

Estaréis de acuerdo conmigo en que aunque los cigarrillos electrónicos pudieran ser de utilidad al inicio de la deshabituación al tabaco, su uso debería estar sometido a las mismas regulaciones y restricciones de comercialización que el tabaco.

Por otra parte, recordad que no existe suficiente evidencia científica para afirmar que la acupuntura, la homeopatía, la hipnosis u otras terapias alternativas sean eficaces en la cesación tabáquica.

Evita el consumo de alcohol

El consumo de alcohol se considera un factor de riesgo alto de ECV. No existen las cantidades mínimas ni máximas saludables a consumir cuando hablamos de bebidas alcoholicas: ni vino, ni cerveza, ni sidra, ni ninguna otra bebida alcohólica son, ni serán jamás, saludables. Y aunque la propia Fundación Española del Corazón lo diga en su web, creedme, la cerveza no es saludable para el corazón. (Julio Basulto te lo explica en detalle aquí).

Y COMO CONCLUSIÓN

Estas cuatro medidas preventivas de que acabo de mencionar son medidas eficaces cuando se practican correctamente. Por eso resulta esencial mejorar la implementación de estrategias preventivas que promuevan la adopción de estilos de vida saludable y que disminuyan el riesgo de enfermedades crónicas.

De entre estas medidas preventivas, las que han demostrado ser más costo-eficaces a largo plazo son la legislación dirigida a reducir el consumo de tabaco y de alcohol, a reducir el contenido de sal, de azúcares y de grasas trans en los alimentos, la limitación de la exposición de los niños a la publicidad de alimentos y bebidas no saludables (en España, regulada ineficazmente por el código PAOS), y la educación y promoción de la actividad física en todos los segmentos poblacionales.

Referencias:

  • Adaptación española de las Guías Europeas de 2016 sobre prevención de la ECV en la práctica clínica. Rev Esp Salud Pública. 2016;Vol. 90: 24 noviembre: e1-e24.
  • Sattelmair J, Pertman J, Ding EL, Kohl HW, Haskell W, Lee IM. Dose response between physical activity and risk of coronary heart disease: a metaanalysis. Circulation. 2011;124: 789-95.
  • Lee DC, Pate RR, Lavie CJ, Sui X, Church TS, Blair SN. Leisure-time running reduces all-cause and cardiovascular mortality risk. J Am Coll Cardiol. 2014;64:472-81.
  • Marijon E, Tafflet M, Celermajer DS, Dumas F, Perier MC, Mustafic H, et al. Sports-related sudden death in the general population. Circulation. 2011;124:672-81.
  • He J, Vupputuri S, Allen K, Prerost MR, Hughes J, Whelton PK. Passive smoking and the risk of coronary heart disease—a meta-analysis of epidemiologic studies. N Engl J Med. 1999; 340: 920-6.
  • Royo-Bordonada MA, Bosqued-Estefanía MJ, Damián J, López-Jurado L, Moya-Geromini MA. Nutrition and health claims in products directed at children via television in Spain in 2012. Gac Sanit. 2016;30:221-6.
  • F. Villar Álvarez, A. Maiques Galán, C. Brotons Cuixart, J. Torcal Laguna, A. Lorenzo Piqueres, et al. Prevención cardiovascular en atención primaria. Grupos de expertos del PAPPS.
  • Ley 17/2011, de 5 de julio, de Seguridad alimentaria y nutrición. Boletín Oficial del Estado BOE. 2011. 160: 71283-319. Disponible en: https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2011-11604

 

Compártelo!
Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Escribe *