Tipos de Alimentos Funcionales

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Como ya comentamos en nuestra anterior entrada, la ciencia de los alimentos funcionales se basa en la forma en que nutrientes específicos afectan positivamente determinadas funciones de nuestro organismo. Recordemos también que los alimentos funcionales deben consumirse dentro de una dieta sana y equilibrada, y en las mismas cantidades  en las que habitualmente se consumen el resto de alimentos.

¿Y CUÁLES SON ESAS FUNCIONES FISIOLÓGICAS Y/O METABÓLICAS A LAS QUE PRETENDEN MODIFICAR?

  • El Crecimiento y desarrollo en la primera infancia.
  • La regulación de los procesos metabólicos básicos, en relación con el aumento de peso y la obesidad, la diabetes, la hiperlipemia, etc.
  • La defensa contra el estrés oxidativo.
  • La fisiología y función cardiovascular.
  • La fisiología y función gastrointestinal.
  • El rendimiento cognitivo y mental, incluidos el estado de ánimo y la rapidez de reacción.
  • El rendimiento físico.

Sabido esto, ¿DE QUÉ TIPO DE ALIMENTOS CONCRETOS ESTAMOS HABLANDO?

A continuación daremos una relación de los principales tipos de alimentos funcionales –no es una lista exhaustiva- que podemos encontrar comercializados y sus propiedades beneficiosas (funcionalidad).

Preparados lácteos

Leche maternizada y leches infantiles

Es un ejemplo clásico de lo que representa un alimento enriquecido o funcional, que persigue simular la leche materna a partir de leche de vaca enriquecida y tratada. Actualmente, debido a su uso tan extendido, ya disponen de su propia legislación específica.

alimentos_funcionales5Leche baja o sin lactosa

La lactosa es un hidrato de carbono presente en la leche y que para digerirlo, el organismo necesita de una enzima llamada lactasa, quien convierte este azúcar en unidades más pequeñas. Hay personas que padecen intolerancia a la lactosa como consecuencia de la disminución o ausencia de lactasa. Las leches bajas en lactosa o sin ella surgen, pues, para cubrir la demanda de leche de estas personas.

La lactosa es, además, un ingrediente alimentario que forma parte de la composición de muchos alimentos preparados, consevas, etc., por lo que ya no es extraño ver en sus etiquetas la indicación “sin lactosa” o “apto para intolerantes a lactosa”.

Leche enriquecida con vitaminas y/o minerales

A la oferta de leches enteras, semidesnatadas y desnatadas, además hay que añadir las enriquecidas con vitaminas y/o minerales:

  • Leche enriquecida con vitamina A, D y E: El aporte de vitamina D ayuda a la absorción del calcio en los huesos. La vitamina E tiene un alto poder antioxidante. La vitamina A favorece la función visual. Estas vitaminas son solubles en la grasa de la leche, por lo que desaparecen total o parcialmente durante el procesamiento de las leches a las que se les extrae la grasa (leche semidesnatada y desnatada).
  • Leche enriquecida con vitaminas B6, B9 y B12: Estas vitaminas facilitan la degradación y metabolismo de la homocisteína, un aminoácido considerado determinante en la aparición de enfermedades cardiovasculares.
  • Leche rica en calcio: El calcio es un mineral esencial para la formación y el crecimiento de huesos y dientes. Las leches ricas en calcio están pensadas para ayudar al fortalecimiento de los huesos y suelen contener, además, magnesio y vitaminas A, D y E, con el fin de mejorar su asimilación y complementar sus beneficios.
  • Leche rica en magnesio: el magnesio es un mineral esencial que, además del calcio, también forma parte de huesos y dientes. También se ha estudiado que juega un papel importante en la prevención de la osteoporosis.

Leche enriquecida en fibra

Este tipo de leches pretenden introducir un aporte adicional de fibra a la dieta habitual, aunque en algunos casos no sea significativa.

Leche enriquecida con ácidos grasos omega-3 y ácido oleico

En este tipo de leche se sigue un proceso de modificación de la grasa de la leche de vaca (rica en grasas saturadas y colesterol) aumentando los niveles de grasas monoinsaturadas, como el ácido oleico, o poliinsaturadas, como los ácidos grasos omega 3 (EPA y DHA), que aportan mayores beneficios a la salud:

  • Mantienen un equilibrio adecuado de las grasas en la sangre.
  • Inhiben los mecanismos de agregación plaquetaria y, por tanto, contribuyen a disminuir el riesgo cardiovascular.
  • Son lípidos fundamentales para el correcto desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso central.

La finalidad de este tipo de leches es, por tanto, favorecer la prevención contra riesgos cardiovasculares, aprovechando los beneficios de estos ácidos grasos. Su consumo habitual es también una fuente dietética importante de estos ácidos grasos para personas alérgicas o poco consumidoras de pescado azul, frutos secos o aceites vegetales de oliva y semillas.

Yogures y leches fermentadas

Las leches fermentadas son alimentos a los que se les atribuyen propiedades beneficiosas por su contenido en bacterias lácticas. En la elaboración del yogur, se fermenta la lactosa de la leche por la acción de cierta bacterias como Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus, que consiguen:

yogur3

  • Elevar el nivel de acidez, lo que impide la proliferación de otros microorganismos patógenos.
  • Un sabor y olor más agradable.
  • Una consistencia más densa por la coagulación de las proteínas de la leche.
  • Las grasas y las proteínas sufren un proceso de pre-digestión, que las convierten en sustancias más pequeñas y digeribles.

Otro ejemplo de fermentación láctica es el que tiene lugar en la elaboración del kéfir.

Zumos y bebidas enriquecidas

A pesar de ser una buena opción para cubrir las necesidades hídricas del organismo, y aportar distintos azúcares, vitaminas y minerales, actualmente se suelen enriquecer con:

zumos

  • Vitaminas antioxidantes: A (en forma de beta-caroteno), C y E, que intervienen como antioxidantes en multitud de procesos del organismo, reduciendo la incidencia de enfermedades relacionadas con la presencia de radicales libres (cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, Alzheimer y las relacionadas a procesos de envejecimiento).
  • Vitamina D: Imprescindible para que el calcio se fije en los huesos correctamente. Los zumos enriquecidos con vitamina D, también suelen llevar calcio añadido.
  • Vitaminas del grupo B: Participan en muchas funciones del organismo, como la obtención de energía a partir de hidratos de carbono, las grasas y las proteínas, en la producción de glóbulos rojos y blancos, hormonas, colágeno y en la estabilidad del sistema nervioso, entre otras.
  • Minerales como calcio, fósforo, magnesio y hierro: El calcio y el fósforo intervienen en el desarrollo de los huesos y dientes. El magnesio contribuye en la actividad muscular y nerviosa, además de tener un papel importante en el mantenimiento de los huesos. El hierro está implicado en la formación de hemoglobina (molécula transportadora de oxígeno en la sangre)
  • Fibra: En la elaboración industrial de zumos, gran parte de la fibra natural de la frutas se pierde, por lo que puede ser conveniente adicionarla. La fibra regula el tránsito intestinal, mejora el control de la glucemia, disminuye el colesterol plasmático y contribuye a la prevención de ciertas enfermedades, como por ejemplo, el cáncer de colon.
  • Fructo-oligosacáridos: Son sustancias presentes en los vegetales que tienen la capacidad de promover el crecimiento selectivo de bacterias intestinales beneficiosas (bífidobacterias o lactobacilos), mejorando el tránsito intestinal y estimulando el sistema inmunológico; son prebióticos.

Cereales de desayuno fortificados

Son otro ejemplo de alimentos funcionales ampliamente distribuidos en el mercado. Altamente enriquecidos en vitaminas y minerales, contribuyen a mejorar el aporte nutritivo a las personas que los consumen.

11652_5x5_ad_v1.inddSu principal componente nutritivo son los hidratos de carbono complejos, procedentes de los diferentes cereales empleados, e hidratos de carbono simples, procedentes de otros productos añadidos como miel, chocolate, etc. Las proteínas que aportan son de calidad biológica intermedia pero, combinados con productos lácteos, se incrementa su valor biológico. También contienen fibra en cantidades variables según contengan cereales integrales o no, salvado o frutos secos.

El aporte inicial de vitaminas y minerales es más bien bajo. Por eso, tienden a ser fortificados en vitaminas B1, B2, B3, B6, folatos, B12, vitamina D, hierro y calcio, de manera que una ración de 30g de cereales cubre aproximadamente la cuarta parte de la cantidad diaria recomendada (CDR) de estos nutrientes.

Alimentos enriquecidos con antioxidantes

Además de los zumos mencionados anteriormente, multitud de productos alimenticios son actualmente enriquecidos con sustancias antioxidantes como:ç

  • Vitaminas A, C y E
  • Licopeno (carotenoide presente en el tomate)
  • Betacaroteno (provitamina A, presente de forma natural en la zanahoria, calabaza, mango, etc.)
  • Polifenoles vegetales
  • Compuestos azufrados
  • Zinc
  • Selenio

Alimentos enriquecidos con probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos del tipo Lactobacillus acidophillus, Bifidobacterium bifidum  o Lactobacillus casei immunitas, que tienen efectos positivos sobre la flora bacteriana natural del intestino.

alimentos_probioticosEl consumo de este tipo de alimentos enriquecidos con probióticos favorece, no solamente la digestibilidad de los alimentos, sino también el estado inmunitario normal del organismo.

Alimentos enriquecidos con fitoesteroles

Los fitoesteroles son compuestos vegetales que han demostrado tener propiedades hipolipemiantes. Su adición a alimentos como las margarinas o la leche, convierte a estos alimentos en alimentos adecuados para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Un buen ejemplo de estos productos son las margarinas enriquecidas. Las margarinas son grasas semisólidas con aspecto similar al de la mantequilla pero más untuosas. Se obtienen a partir de grasas insaturadas de origen vegetal, o mezcladas con grasas de origen animal.

desayuno-proactivLas margarinas 100% vegetales se obtienen a partir de grasas con alto porcentaje en ácido linolenico, esencial para nuestro organismo. Pero, en su elaboración industrial, parte de estas grasas son hidrogenadas, para hacerlas más estables, convirtiéndolas en “grasas trans”, y comportándose en nuestro organismo igual que las grasas saturadas. A pesar de ello, este aporte sigue siendo inferior al que aporta la mantequilla (26% frente a 50%) y la margarina, además, no contiene colesterol.

Para enriquecer este tipo de alimento, se le adicionan fitoesteroles. Consumir unos 20 gramos diarios de margarina enriquecida (lo que nos untaríamos en dos rebanadas de pan) consigue reducir el colesterol LDL entre un 10 y un 14%, respecto al consumo de una margarina no enriquecida. Sin embargo, no conviene exceder el consumo de fitoesteroles ya que podría reducir los niveles de beta-carotenos, y comprometer la absorción de vitaminas liposolubles como la A y la K.

Productos enriquecidos con ácidos grasos omega-3

Los omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados que destacan por mantener el equilibrio de las grasas en la sangre, impedir la agregación plaquetaria y disminuir por tanto, el riesgo de enfermedad cardiovascular, además de ser lípidos fundamentales en el desarrollo del sistema nervioso central. El organismo no es capaz de producirlo, por lo que debe ser aportado al organismo a través de la dieta.

Concretamente, existen dos tipos de ácidos grasos omega-3 específicos, el EPA (ácido eicosapentaenoico) y el DHA (ácido docosahexaenoico) que están presentes de forma natural en algunos alimentos pero que también son añadidos a otros para enriquecerlos.

lechehuevos_enriquecidos

 

 

 

 

 

  • Huevos ricos en DHA: se obtienen alimentando a las gallinas con un tipo de alga rica en DHA mezclada en sus piensos.
  • Lácteos: sobre todo productos y leches infantiles.
  • Mantequillas y margarinas.

Sal yodada

La falta de yodo de la dieta puede producir manifestaciones negativas en el crecimiento y desarrollo humano como cretinismo, bocio endémico, retrasos psicomotores, etc.

sal_yodadaLa relación calidad-precio-efectividad positiva permitió que se llevara a cabo la iniciativa de suplementar la sal común con yodo, para así suplir las deficiencias de la población en este mineral. El consumo diario de 5-15 gamos/día es la cantidad que se estima suficiente para suplir las necesidades de yodo del organismo.

Condimentos y especias

Eespecias1n países en los que el consumo de especias está muy extendido, se aprovechan estos alimentos para enriquecerlos y combatir así deficiencias nutricionales de la población. Un ejemplo de ello ocurre en la India y otros países orientales donde se fortifica el curry o la soja con hierro para combatir la anemia.

 

 

 Andrea Piñero
Dietista-Nutricionista

Alicia Baldó
Farmacéutica, Especialista en Nutrición

REFERENCIAS

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