El Calor y la Salud

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Parece ser que aunque estemos a pocos días de comenzar el otoño, el calor todavía nos acompañará durante todo septiembre y bien entrado el mes de octubre. Y no es que me dedique ahora a la meteorología también, éstos son pronósticos reales recogidos de varias fuentes fiables. Así que, no tenemos más remedio que seguir hablando del calor y sus consecuencias para la salud.

calor_Proteccion_SolEn nuestra anterior entrada ya comentamos de qué forma las altas temperaturas pueden afectar nuestro organismo física y mentalmente, y qué podemos hacer para evitarlo.

Ésta vez, voy a profundizar algo más para tratar de forma más concreta los principales problemas de salud que acarrean las altas temperaturas.

DESHIDRATACIÓN

La deshidratación se produce por un desequilibrio entre la ingesta de fluidos y la pérdida de los mismos por diferentes mecanismos. Algunos de los síntomas y signos de deshidratación son tener sed, estar aletargado, irritabilidad, mareos, pérdida del apetito, síncope y concentración de la orina.

Es recomendable que todas las personas en riego de deshidratación sean motivadas a beber agua y tomar sales de rehidratación vía oral (suero isotónico), que vistan con ropa ligera y que traten de permanecer en lugares frescos. Además, debe también evitarse el consumo de alcohol, bebidas estimulantes y bebidas azucaradas.

runner_solCALAMBRES

Los calambres son contracciones agudas, involuntarias y dolorosas de los músculos que pueden ocurrir durante o tras el ejercicio físico intenso en condiciones calurosas o cuando la actividad realizada es muy intensa. Suelen ocurrir en piernas y abdomen. Cuando aparecen calambres, la actividad debe cesar durante algunas horas, deben realizarse estiramientos y masajear los músculos afectados. Si el dolor persiste durante más de una hora es recomendable consultar con un médico.

FATIGA POR CALOR

La fatiga por calor incluye síntomas clínicos como fiebre, pérdida del apetito, taquicardia, fatiga, malestar, dolor de cabeza, nauseas y vómitos, mareos, confusión, síncope, problemas visuales y calambres. Los pacientes afectados por esta condición suelen aparecer pálidos y sudorosos y suelen registrar una temperatura corporal de 37-40ºC.

En estos casos se requiere atención médica inmediata para evitar que la condición progrese al golpe de calor. Como en los casos anteriores, es imprescindible trasladar al afectado a una zona lo más fresca posible y rehidratarle con agua y sales de rehidratación orales. También deben evitarse las bebidas alcohólicas, estimulantes y las azucaradas, así como la práctica de ejercicio físico durante al menos 2-3 días o hasta que los síntomas hayan remitido completamente.

salud-sol-1GOLPE DE CALOR

El golpe de calor es una emergencia clínica, caracterizada por hipertermia (frecuentemente de más de 40ºC) que se acompaña de disfunción neurológica central. Así que si sospechamos que alguien puede estar sufriendo un golpe de calor, debemos avisar a los servicios de emergencias inmediatamente. Mientras tanto, puede actuarse como en el caso anterior, priorizando las medidas refrescantes, la rehidratación y la restauración de electrolitos.

 

¿CUÁLES SON LOS FACTORES DE RIESGO?

Existen factores socioculturales y ambientales que pueden incrementar el riesgo de padecer problemas de salud relacionados con el calor. Por ejemplo:

  • Exposición ocupacional, en el caso de personas que realizan trabajos más o menos intensos en el exterior (trabajadores de obras públicas, bomberos, forestales, militares, etc.).
  • Asistir a eventos al aire libre donde hay una falta de hidratación y climatización, o cuando existe una inadecuada aclimatación del cuerpo a la zona (festivales de música, eventos deportivos, religiosos, etc.).
  • La soledad (especialmente en los ancianos) y las multitudes en espacios limitados (discotecas, etc.).

Por otra parte, el calor no afecta a todas las personas por igual, algunas tienen más riesgo:

  • La edad es un importante factor de riesgo. Los ancianos en general tienen menor capacidad de termorregulación y funcionalidad física, lo cual a veces coincide con el hecho de que beben menos agua.

En ancianos, el riesgo de problemas de salud relacionados con las altas temperaturas estodavía mayor en personas que viven solas, están encamadas o socialmente aisladas. Las mujeres ancianas son particularmente sensibles a estos riesgos por diferencias en su fisiología y en su función renal.

  • Por otra parte, los niños pequeños y los bebés también se consideran en riesgo por su menor capacidad de comunicar cómo se encuentran, por su menor masa corporal y volumen sanguíneo y porque su sistema termorregulador es todavía inmaduro.
  • Existen determinadas condiciones médicas, como enfermedades infecciosas, neumonía, gastroenteritis, fallo renal, enfermedad cerebrovascular y fallo cardíaco, que inhabilitan la respuesta termorreguladora y, por tanto, incrementan el riesgo de deshidratación durante la exposición al calor.
  • Las personas que sufren enfermedades crónicas pueden también tener un riesgo más alto. Concretamente, deberían tener especial cuidado las personas que padecen:
  • Diabetes u otra enfermedad endocrina.
  • Enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, enfermedad coronaria, arritmia, etc.
  • Enfermedades respiratorias, como asma y EPOC.
  • Obesidad
  • Enfermedades neurológicas, como Parkinson, Alzheimer y demencia.
  • Enfermedades mentales, como la esquizofrenia y la epilepsia.
  • Enfermedad renal
  • Enfermedades que afectan el balance electrolíticos y la sudoración, como la fibrosis quística y el escleroderma.
  • Alcoholismo.
  • Por último, algunos medicamentos pueden interferir en la capacidad termorreguladora de nuestro cuerpo a través de varios mecanismos:

medicamentos-y-calor11

  • Anticolinérgicos
  • Antipsicóticos
  • Diuréticos
  • Beta-bloqueantes
  • Antihistamínicos
  • Antiparkinsonianos

 

Como sabemos, existen muchos medicamentos que pueden causar efectos secundarios como el vómito o las diarreas, que incrementan así el riesgo de deshidratación cuando suben las temeperaturas.

Por otra parte, también es sabido que la exposición al calor puede afectar la actividad y la toxicidad de algunas medicinas, en particular se incrementan para la Digoxina y el Litio. Otras medicinas reducen su eficacia farmacológica con la exposición al calor (antibióticos, insulinas, analgésicos, sedantes y adrenérgicos) por lo que se recmienda guardar y transportar estas medicinas a temperaturas inferiores a los 25ºC.

Así pues, se recomienda extrema precaución a las personas polimedicadas con enfermedades crónicas.

ALICIA BALDÓ
Farmacéutica y Especialista en Nutrición

 

REFERENCIAS:

 

 

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