Día Mundial del Dolor

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Hoy, Día Mundial contra el dolor, queremos insistir en que, para poder obtener una valoración adecuada de esta experiencia sensorial, los profesionales sanitarios debemos conocer varias factores como su duración, localización, intensidad
y posible causa.

img_newsletter_dia_dolorDel mismo modo, para realizar un tratamiento satisfactorio del dolor, hay que tener una formación adecuada y de ningún modo es aceptable la automedicación. Eso no significa que no se pueda tratar y paliar a nivel ambulñatorio, siempre y cuando eel dolor haya sido previamente diagnosticado y valorado por un facultativo.

¿SABÍAS QUE UNA ADECUADA ALIMENTACIÓN TE PUEDE AYUDAR?

Para evitar y/o mejorar patologías crónicas que cursan con dolor, no solo son importantes los alimentos que se consumen sino también las cantidades en que se consumen. En este post nos vamos a centrar sólo en los dos tipos de dolor más frecuentres entre la población adulta: el dolor osteoarticular y el dolor muscular.

DOLOR OSTEOARTICULAR

Es uno de los dolores más frecuentes en la población anciana. Los nutrientes clave en este tipo de dolor son el calcio y la vitamina D. Esta última tiene diversas funciones en el organismo, pero queremos destacar las relacionadas con el metabolismo del calcio:

  • Aumenta la absorción de calcio a nivel del intestino delgado.
  • Aumenta la movilización del calcio desde el hueso. Esto ocurre cuando la ingesta de calcio no es la adecuada, con lo que aumenta el nivel de calcio en la sangre, quedando así a disposición de los tejidos que lo necesiten.
  • Aumenta la reabsorción renal de calcio, evitando así que se pierdan en la orina demasiada cantidad de este mineral.

La deficiencia en vitamina D, puede provocar problemas óseos tanto en niños (raquitismo) como en adultos (osteomalancia, osteoporosis,…), y ocasiona dolor óseo difuso, especialmente en la cadera, debilidad muscular, entumecimiento de las extremidades y espasmos de las manos y pies, así como fracturas óseas con traumatismos.

Un consumo adecuado de productos lácteos, verduras de hojas verdes (espinacas, espárragos, etc.) y la exposición moderada a la luz del sol pueden prevenir estos problemas causados por deficiencia de calcio/vitamina D.

DOLOR MUSCULAR

Este tipo de dolor es también muy común y puede comprometer más de un músculo a la vez, con lo que la sensación dolorosa puede ser mayor y más difusa, menos localizada. El dolor muscular también puede involucrar ligamentos, tendones y fascia, los tejidos blandos que conectan los músculos, huesos y órganos. Suele estar muy relacionado con tensión, sobrecarga o lesión muscular por un ejercicio o trabajo físicamente exigente o por posturas anómalas prolongadas en el tiempo. También puede ser signo de enfermedades que afectan todo el cuerpo, como algunas infecciones (incluyendo la gripe) y trastornos que afectan los tejidos en todo el cuerpo (como el lupus).A  modo de ejemplo, una de las enfermedades que cursa comúnmente con dolores y molestias musculares es la fibromialgia, una afección que involucra sensibilidad en los músculos y tejido blando circundante, dificultad para dormir, fatiga y dolor de cabeza.

Desde el punto de vista nutricional, uno de los minerales que pueden ayudar a evitar y/o paliar el dolor muscular es el magnesio. Su presencia es fundamental para lograr una adecuada excitabilidad nerviosa y para la contracción muscular. Ante una deficiencia de magnesio ocurren con frecuencia espasmos y contracturas musculares. Concretamente, su déficit se manifiesta con calambres y debilidad muscular, aunque también puede provocar náuseas, convulsiones, arritmias, hipertensión e incluso infartos de miocardio cuando la deficiencia es muy acusada.

Cabe destacar que el estrés, tanto físico como intelectual, provoca una importante pérdida de magnesio, y ciertas circunstancias fisiológicas como el embarazo, lactancia, periodos de crecimiento, incrementan su demanda. Por lo que en estas circunstancias podría estar indicada la suplementación de magnesio si se identifica una deficiencia tal que suponga un riesgo para la salud.

Por otra parte, existen una serie de factores alimentarios que disminuyen la absorción del magnsio, como son la presencia concomitante en la dieta de calcio, fósforo, oxalatos, fibra alimentaria y algunos ácidos grasos. Sin embargo, no debemos dejar de comer alimentos ricos en estos nutrientes, sino que debemos equilibrarlos en nuestra dieta habitual para que todos cumplan su función eficazmente.

FUENTES:

  • José Verdú Mataix. Nutrición para educadores.2º ed. Madrid: Ediciones Díaz de Santos;2005.
  • M. Ruiz1, V. Nadador, J. Fernández-Alcantud, J. Hernández-Salván, I. Riquelme, G. Benito. Dolor de origen muscular: dolor miofascial y fibromialgia. Rev.Soc.Esp.Dolor.2007,1:36-44

IMÁGENES:

  • http://www.imednuc.com/m2000.php
  • http://www.sedolor.es/

AUTORES

Cintia Segura Alberola y Sergio Doménech López
Diplomados en Nutrición Humana y Dietética

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