Salud en la mujer adulta – Menopausia

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A menudo me encuentro con mujeres preocupadas por la menopausia, sus síntomas y cómo pueden evitarlos o minimizarlos. Parece mentira, pero todavía hoy en día existe una cierta tendencia a tratar este tema como tabú, como algo de lo que avergonzarse, cuando en realidad es algo de lo que hablar en alto y en claro para todos, mujeres y también hombres.

Así que, a continuación, trataré de resumir la información imprescindible que debes conocer acerca de la menopausia. A ver qué te parece!

¿QUÉ ES LA MENOPAUSIA?

La menopausia es el período en la vida de la mujer en el que los ovarios dejan de funcionar y de producir óvulos, lo que provoca el cese permanente de la menstruación. Se trata de un proceso fisiológico que se inicia con alteraciones menstruales: los períodos se hacen irregulares y los sangrados se hacen más o menos abundantes que anteriormente.

Mientras eso ocurre, te encontrarás con la perimenopausia, que es el periodo de tiempo que transcurre desde que comienzan las alteraciones menstruales hasta 12 meses después del cese completo de tu menstruación. Es importante recordar que durante este periodo todavía te puedes quedar embarazada, por lo que debes seguir utilizando el método anticonceptivo habitual.

La menopausia ocurre generalmente entre los 45 y 55 años y con frecuencia va acompañada de un conjunto de síntomas que afectan a las mujeres de manera muy distinta y que son consecuencia del déficit de estrógenos.

En ocasiones, es posible que la menopausia llegue de manera natural antes de lo esperado, alrededor de los 40 años; hablamos entonces de menopausia precoz y en este caso, es muy recomendable consultar con tu equipo de salud.

Finalmente, también hay mujeres que llegan a la menopausia de manera artificial, como resultado de alguna intervención quirúrgica o química (quimioterapia o radioterapia). Estas mujeres suelen experimentar los cambios de forma brusca y con mayor intensidad por lo que también se aconseja consultar con el equipo de salud para recibir recomendaciones más específicas.

¿ES LA MENOPAUSIA UNA ENFERMEDAD?

¡Ésta sí que es una buena pregunta!

La menopausia NO es una enfermedad sino una situación fisiológica temporal; por eso no tiene tratamiento farmacológico como tal. Sin embargo, los síntomas que provoca la disminución de estrógenos durante la perimenopausia sí pueden tratarse cuando afectan considerablemente la calidad de vida de la mujer.

¿QUÉ CAMBIOS VOY A NOTAR EN ESTA ÉSPOCA? ¿QUÉ PUEDO HACER PARA MEJORAR MI SALUD EN ESTA ETAPA?

Los únicos síntomas que, mediante estudios científicos se han podido asociar directamente con la menopausia por estar relacionados con el desajuste hormonal, son los síntomas vasomotores y los síntomas vaginales. Éstos no se producen en todas las mujeres ni tampoco con la misma intensidad.

Síntomas vasomotores

La ausencia de estrógenos puede alterar el funcionamiento del centro termorregulador del hipotálamo, provocando:

Sofocos: A menudo, las pacientes los describen como una ola de calor que comienza en la cara o parte superior del pecho, y que luego se extiende a todo el cuerpo. Este aumento considerable de la temperatura corporal provoca sudoración y aceleración de la respiración. Los sofocos sólo aparecen durante la perimenopausia y se alargan durante 2-4 años. Tienen una duración aproximada de 2 a 4 minutos y a menudo van seguidos de sensación de frío, palpitaciones, ansiedad y escalofríos.

Para combatir los sofocos, te recomiendo vestirte con ropa ligera y en capas, de manera que puedas desabrigarte a conveniencia. También es buena idea mantener una temperatura ambiente fresca y evitar las bebidas demasiado calientes. Pero sin duda la idea más brillante es no fumar, ya que el tabaco empeora los sofocos.

  • Sudoración nocturna: Durante la noche, los sofocos pueden ser especialmente intensos, impidiéndote un descanso satisfactorio. Utilizar ropa ligera para dormir y mantener una temperatura ambiente de la habitación baja puede ayudarte a reducir los sofocos nocturnos.

Síntomas vaginales

La disminución de la función estrogénica durante la menopausia tiene diversas consecuencias a nivel vaginal. Veámoslas:

  • Vulvovaginitis atrófica: Afecta aproximadamente al 40% de las mujeres postmenopáusicas y produce sequedad vaginal y/o dolor en las relaciones sexuales (dispareunia), afectando la calidad de vida y de la relación en pareja.
  • Atrofia vaginal y urogenital: Lo que ocurre es un adelgazamiento de la mucosa con pérdida de los pliegues rugosos y de la elasticidad del epitelio vaginal, que puede manifestarse con prurito, sequedad, sangrado, leucorrea, dolor en las relaciones sexuales y signos inflamatorios.
  • Prolapsos genitales: Están provocados por la pérdida del soporte de colágeno del epitelio vaginal, consecuencia de la disminución de su renovación por déficit de estrógenos.
  • Disfunción sexual: La disminución en el riego sanguíneo y en la percepción sensorial periférica provoca dificultad en la capacidad de respuesta al estímulo sexual.
  • Sequedad vaginal: la mucosa vaginal es especialmente sensible al proceso de deshidratación producida por la disminución de estrógenos. Esta sequedad vaginal se traduce en escozor y picor, así como en un aumento del riesgo de infecciones vaginales (uretritis, cistitis) debido a un cambio en la microbiota y a un aumento del pH vaginal, con el consiguiente crecimiento de bacterias distintas a las habituales.

En estos casos, resulta de especial interés el uso de hidratantes vaginales, así como de probióticos  para recuperar el equilibrio de la flora vaginal (Lactobacillus gasseri, Lactobacillus rhamnosus), ya sea en formas orales o en óvulos vaginales. También existen otros productos naturales que pueden resultar útiles tanto en la prevención como en el tratamiento de infecciones vulvovaginales, como son:

  • Aceites esenciales: Tomillo, salvia o árbol de té contienen agentes antimicrobianos como el carvacrol, el timolol, linalol y terpineol. Su efecto antiséptico los hace ideales como coadyuvantes del tratamiento de infecciones vaginales producidas por bacterias y por hongos (como Candida albicans). Normalmente se utilizan en forma de lavados o preparados para aplicación tópica.
  • Própolis: es una sustancia compuesta por ceras, resinas y aceites esenciales con propiedades antisépticas y antimicrobianas.

Por otra parte, la sequedad vaginal puede ser también la causa de que algunas mujeres experimenten relaciones sexuales dolorosas. En este caso, el uso de lubricantes puede mejorar mucho el grado de satisfacción de la mujer en sus relaciones sexuales.

Y creo que por ahora ya es suficiente. Este es un tema que da mucho de si y no os quiero aburrir. Pero os prometo que publicaré más información pronto. Ah! y si os ha gustado o tenéis algún comentario, podéis escribirme aquí mismo.

REFERENCIAS:

• Guía de Práctica Clínica sobre el abordaje de síntomas vasomotores y vaginales asociados a la menopausia y postmenopausia. MSSE.

• https://www.nice.org.uk/guidance/ng23/resources/menopause-718895758021

• BOT Plus – Climaterio y menopausia

• www.aeem.es

• www.menopause.org

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