Menopausia. Otros síntomas

2020-09-02T16:50:31+02:0030 junio 2018|Atención Farmacéutica|

En los capítulos anteriores de esta serie de posts hemos hablado sobre la menopausia y sobre los síntomas que el déficit de hormonas estrogénicas provoca. Hablamos de síntomas vasomotores y síntomas vaginales, ¿os acordáis?

Pero algunas mujeres experimentan otros síntomas, ¿verdad? 

Efectivamente. Algunas mujeres experimentan otro tipo de síntomas que no se relacionan directamente al déficit estrogénico que ocurre en la menopausia sino que pueden ser secundarios a este déficit o no y que pueden ser comunes a otras mujeres que no se encuentren en este periodo. Por ejemplo:
Trastornos del sueño

Además de los sofocos, durante la noche la mujer perimenopáusica puede encontrar dificultades para conciliar el sueño o puede sufrir despertares prematuros. Como consecuencia, es habitual la aparición de fatiga durante el día, cambios de humor e irritabilidad.
Si éste es tu caso, te recomiendo mantener un horario de sueño-vigilia regular, así como evitar la siesta y tomar estimulantes como la cafeína (café, té, bebidas de cola) o el consumo de alcohol.
Existen algunas plantas medicinales que podrían ser de interés en el tratamiento del insomnio:

  • En el insomnio de conciliación (cuando nos cuesta quedarnos dormidos) podemos utilizar la amapola de California, el lúpulo, la melisa, la pasiflora, la valeriana y la melatonina.
  • En el insomnio de despertar precoz (cuando nos levantamos demasiado temprano) son útiles la valeriana y la pasiflora.
  • En el insomnio con despertares nocturnos (cuando nos despertamos a las 3-4 horas tras dormirnos y nos cuesta volver a conciliar el sueño), podemos utilizar la valeriana, la pasiflora y el espino albar.

Alteraciones en la piel

  • Sequedad en la piel: la disminución de los niveles de estrógenos también provoca una deshidratación general del cuerpo de la mujer, lo cual provoca que la piel se vuelva más seca y escamosa, menos elástica, lo cual acelera el envejecimiento cutáneo y produce un aumento de las arrugas. Por otra parte, la piel de las palmas de las manos y de los pies se engrosa aumentando su tendencia a las grietas, sobre todo cuando hay exceso de peso.
  • Las uñas se hacen más frágiles y aparecen estrías en su superficie con facilidad.
  • También ocurren alteraciones en el vello como consecuencia del desequilibrio entre andrógenos y estrógenos. En general, el vello disminuye, especialmente el axilar y el pubiano; el pelo se hace cada vez más fino y crece menos, desarrollándose en ocasiones alopecia. También puede ocurrir la aparición de vello en la barba o en el bigote.

Por eso, es muy aconsejable que hidrates bien tu piel y evites la sequedad cutánea mediante el uso de limpiadores o geles de baño sin detergente (los llamados “syndet”). También es importante utilizar fotoprotección durante todo el año.

Alteraciones del estado del ánimo

Parece lógico pensar que todos estos síntomas provoquen en la mujer cambios frecuentes de humor, dificultad para concentrarse e incluso depresión.
Por eso es importantísimo que te mantengas física e intelectualmente activa, así como llevar una vida social plenamente activa. También puede ser de gran ayuda compartir experiencias con mujeres en la misma situación.
Aunque con algunas precauciones, es posible el uso de plantas medicinales para tratar los síntomas asociados a la depresión durante la menopausia, como el hipérico y el azafrán. El triptófano (mejor si está asociado a magnesio y vitamina B6) es el precursor de la melatonina y de la serotonina, por lo que puede resultar útil cuando se busca una acción antidepresiva y neuromoduladora.

Síntomas urinarios

  • Síndrome de urgencia-frecuencia: La disminución de los niveles de estrógenos causa atrofia urogenital. Ello provoca, a su vez, una pérdida del control voluntario en la micción, de manera que surge una necesidad apremiante de orinar, y además, en intervalos cortos de tiempo. Esta urgencia miccional puede agravarse y evolucionar a incontinencia urinaria de urgencia.
  • Incontinencia urinaria: Como acabamos de ver, el descenso de estrógenos lleva a la degradación del epitelio de la uretra y la vejiga, al mismo tiempo que cae el sistema de presiones de la vía urinaria. Los principales factores de riesgo de la incontinencia urinaria son la edad, el número de gestaciones y partos, y la obesidad.
  • Retención urinaria: El déficit estrogénico también produce hipoactividad en el músculo detrusor, que es el encargado de expulsar la orina al contraerse, de manera que siempre queda un remanente de orina tras la micción.

Pérdida de masa ósea

Durante la perimenopausia se produce una aceleración de la pérdida de masa ósea. En ausencia de estrógenos se activan los osteoclastos (células encargadas de la resorción ósea) y se acelera la destrucción del hueso sin que ésta sea compensada por la formación de hueso nuevo. Como resultado, se produce una pérdida de masa ósea, que será más o menos intensa de pendiendo de otros factores individuales de la mujer, como la masa ósea de partida, la genética o el estado nutricional.

Alteraciones de peso

Como sabemos, con la edad se produce una reducción de la actividad metabólica de la masa muscular y una disminución de la cantidad de ésta, asociada también a una disminución progresiva de la actividad física. Por eso, durante la menopausia se favorece la ganancia de peso y se producen cambios en la distribución de la grasa corporal.

Alteraciones de la función tiroidea

Con la edad se produce una disminución funcional de la glándula tiroidea, aumentando la prevalencia de enfermedades tiroideas. El diagnostico diferencial de las alteraciones de la tiroides es especialmente complicado durante la menopausia puesto que las manifestaciones clínicas (ansiedad, palpitaciones, insomnio, sudoración, etc.) son comunes a la disfunción ovárica y al hipotiroidismo subclínico.

 

Y hasta aquí «todo lo que nos puede pasar» -que no es poco- cuando nos hacemos mayores. Pero tranquila, además de los consejos que ya te hemos dado en este post para reducir o evitar estos síntomas, existen otras opciones de tratamiento. ¿quieres saber cuáles? Te las explico en el próximo post, no te lo pierdas!

Ah! recordad que si os ha gustado o tenéis algún comentario, podéis escribirme aquí mismo.

 

REFERENCIAS:
• Guía de Práctica Clínica sobre el abordaje de síntomas vasomotores y vaginales asociados a la menopausia y postmenopausia. MSSE.
• https://www.nice.org.uk/guidance/ng23/resources/menopause-718895758021
• BOT Plus – Climaterio y menopausia
• www.aeem.es
• www.menopause.org

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